Por Andrés Gómez, CEO de Rex+
Las vacaciones deberían ser sinónimo de descanso, no una instancia para resolver problemas operativos a distancia. Sin embargo, cada verano se repite la misma escena: mensajes a deshora, dudas que estallan en el peor momento y tareas sin dueño. Cuando esto ocurre, el problema rara vez es la falta de compromiso, es algo más simple y más incómodo: falta de claridad.
Basta que no quede definido quién aprueba un reemplazo, quién responde a un cliente clave o dónde está la información correcta, para que la semana se vuelva una cadena de conflictos. En áreas sensibles de recursos humanos como “control de asistencia” y “liquidaciones de sueldo”, el orden no es un valor agregado opcional, es continuidad operacional.
Estas son las 7 recomendaciones clave que cualquier equipo debería tener en cuenta antes de irse de vacaciones:
- Tareas que sí o sí deben cumplirse: Identificar con claridad cuáles son las tareas críticas que no pueden detenerse para evitar improvisaciones o pendientes que puedan generar urgencias innecesarias.
- Dejar a cada persona responsable de su sección o área. Este proceso asegura orden, continuidad y un punto claro de contacto y así evitar vacíos de liderazgo temporal.
- Tener la información clave centralizada y accesible. Debe estar en un solo lugar y con acceso claro: archivos, accesos, contactos, proveedores, calendarios y documentos. Esto reduce dependencias y consultas de último minuto.
- Conversar y aclarar con el equipo de trabajo. Es fundamental conversar con el equipo qué decisiones pueden avanzar sin consulta y cuáles requieren aprobación.
- Establecer un plan de emergencia para cada imprevisto: Anticipar escenarios críticos y definir cómo actuar en cada caso. Esto entrega seguridad al equipo y permite reaccionar rápido sin generar caos ni sobreexposición.
- Dejar por escrito todas las instrucciones para que se trabaje en equipo. Lo escrito evita interpretaciones distintas y fortalece el trabajo colaborativo.
- Organizar el reingreso. Definir qué información se entrega antes del regreso, esto protege el descanso y ordena el retorno al trabajo.
Cuando un equipo tiene claridad, no necesita adivinar, improvisar ni “pagar” con horas extra no planificadas. Cuando estos puntos quedan definidos las vacaciones tienen muchas más probabilidades de ser lo que deberían ser: descanso real, para volver con energías y sin tensiones a lo importante.




