Home » Incendios ponen en evidencia brecha crítica en evacuaciones
Noticias

Incendios ponen en evidencia brecha crítica en evacuaciones

Con 19 fallecidos, más de 1.500 damnificados y cientos de viviendas destruidas, la emergencia en la zona centro-sur deja al descubierto otro factor de riesgo: comunidades sin protocolos claros ni simulacros para evacuar a tiempo.

Ñuble y Biobío enfrentan una de las crisis por incendios forestales más graves de la historia del país. Con ambas regiones bajo Estado de Catástrofe, el balance preliminar reporta 19 fallecidos (18 en Biobío y 1 en Ñuble), más de 1.500 damnificados, al menos 325 viviendas destruidas, cifra que podría aumentar con las evaluaciones en terreno, y cerca de 25.000 hectáreas consumidas por el fuego.

En medio del impacto por las pérdidas humanas y materiales, la crisis pone foco en un punto crítico: cuán preparadas están las comunidades para evacuar sin desorden ni riesgo. Para Rafael Escobar, CEO de Kastor, la respuesta ante emergencias intensas se define tanto por los recursos operativos como por los protocolos internos y la reacción de los residentes cuando se activa una evacuación. “Existe una desconexión peligrosa entre lo que exige la normativa y lo que ocurre realmente en miles de edificios”, afirma.

Un diagnóstico de Kastor, basado en encuestas a más de 300 administradores de comunidades residenciales de la Región Metropolitana, reveló que el 78,4% de las comunidades nunca ha realizado un simulacro de evacuación y que 7 de cada 10 residentes no identifica con claridad las zonas seguras ante una emergencia. “Muchos terminan improvisando en situaciones críticas, porque no hay información clara, protocolos vigentes ni ejercicios preventivos”, agrega Escobar.

El informe también muestra que solo un 31,4% de los edificios tiene las zonas seguras señalizadas y comunicadas, mientras que un 22,9% reconoce que no están identificadas en absoluto. A esto se suma otro problema estructural: más del 50% de los reglamentos internos no ha sido actualizado en los últimos años, lo que implica que muchas comunidades siguen operando con normativas desfasadas y poco efectivas ante emergencias que exigen decisiones rápidas.

Escobar sostiene que el problema no es técnico, sino organizacional. “Las comunidades deben dejar de postergar esta tarea. Formar comités, actualizar los reglamentos, hacer simulacros y tener un protocolo claro puede marcar la diferencia entre el caos y una evacuación segura”, enfatiza.

En este escenario, el foco no solo está en el control de los focos activos, sino también en la prevención diaria. La recomendación de los especialistas apunta a medidas básicas como la revisión del entorno, la preparación de planes de evacuación y la coordinación familiar, acciones que pueden marcar una diferencia en zonas expuestas durante las próximas semanas.